martes, 12 de mayo de 2009

Análisis visión 2019

UNIVERSIDAD DE LOS ANDES                                                                                                                                          

CIDER - Maestría en desarrollo

Taller 3: Formulación e implementación de una política multidimensional para Colombia

Integrantes: Andrés Sampayo - Federico Valdeblánquez

Fecha: 2 de Mayo de 2009

 

 

¿Cómo enfocar, formular y trata de implementar una política multidimensional de desarrollo para Colombia que incorpore expresamente los desafíos de la inserción del país en la globalización contemporánea?

 

 

Bloque I

 

Lineamiento C:

 

Aunque Visión Colombia es un ejercicio interesante en torno a unos objetivos de país en diversos ámbitos, ésta no es una visión prospectiva a largo plazo ya que no plantea un objetivo general como nación en el contexto regional y mundial. Si bien se deben idealizar unas metas planteadas como mínimos dado que es el bicentenario de existencia como país, no se circunscribe a una reflexión conceptual en torno a lo que somos como pueblo, lo que queremos y para donde vamos.

 

El documento es interesante ya que explicita una serie de estrategias fundamentadas en cuatro objetivos.

 

En torno al objetivo económico, se propende a garantizar un mayor estado de bienestar, y aunque no se define lo que se entiende por el mismo, se comprende que tiene un propósito utilitarista ya que tiene una base material orientada al crecimiento del ingreso por habitante. Dentro de este objetivo, cabe analizar la coherencia con varias de las estrategias debido a sus limitaciones y falta de coherencia.

 

I)                   Se plantea una estrategia de crecimiento económico a largo plazo, con base en la entrada de mayor número de empresas e inversionistas externos. En este punto cabrían tres críticas: la primera, se deja entrever la falta de promoción a la iniciativa privada, a la cultura de formación de empresas nacionales y al impulso de ideas desde adentro, lo cual, desde este contexto, deja el interrogante de qué le puede aportar Colombia al mundo; segundo, se plantean cambios en la oferta de la estructura. Esto implica optimizar la eficiencia del capital, la tierra y el trabajo, factor que en los países industrializados tarda varias décadas y requiere procesos complejos como una reforma de tierras, hecho que ni siquiera se toca en este punto; y por último, pese al interés por incrementar el ingreso per cápita, no hay congruencia con el objetivo del bienestar ya que no se menciona como se debe socializar este incremento en el ingreso para lograr mayor equidad.

 

II)                 Se plantea un modelo de desarrollo empresarial competitivo que no es sino meramente una enunciación de una serie de normas jurídicas orientadas a mejorar las condiciones para los empresarios, pero no se cuestiona el papel de la burguesía en la sociedad y los mecanismos para generar una verdadera clase capitalista o empresarial de cara al mundo global.

 

III)              Respecto al aprovechamiento de los recursos del campo, cabrían dos críticas: mientras que aquí se plantea que en el futuro el sector agrícola deberá ser el motor de crecimiento de la economía, en el resto del mundo los países dejaron de concebir el modelo del sector primario hace décadas, para pasar al modelo de estrategias competitivas basadas en el sector de servicios complejizados y productos tecnológicos de alto valor agregado. ¿Cómo competir con eso?; segundo, aunque Colombia es un país verde, el sector agrícola productivo realmente se reduce a no más de un 30%, lo cual implicaría optimizar su productividad por área; ¿y cómo se puede lograr esto en un país con un alto nivel de concentración de tierras? ¿Por qué no hay propuestas para reformar las mismas?

 

IV)              Respecto a la estrategia de desarrollo sostenible, si se incluye el aspecto multidimensional ya que involucra tres dimensiones: económica, social y medioambiental. La estrategia está muy delineada a la par de lo que pretenden los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pues da prioridad a la reforestación y a la protección de los recursos hídricos, pero no explicita el papel que debe jugar la sociedad en este proceso y cómo se beneficia ella de sus resultados, puesto que a través de un mayor ingreso es que las poblaciones mas vulnerables pueden hacer un manejo eficiente de los recursos y no al revés.

 

V)                Con relación al crecimiento en el desarrollo científico y tecnológico, se propende en 2019 a cumplir con un indicador internacional de tecnología y a tener tres universidades dentro de las 500 mejores del mundo, pero esta estrategia no revela la articulación entre el papel que debe jugar la tecnología al servicio de la sociedad, la universidad y el valor agregado de la empresa; tampoco menciona un objetivo (o producto como por ejemplo al desarrollo de biotecnología) al cual se le apuesta con el desarrollo de tecnologías.

 

 

Del segundo objetivo que corresponde a la construcción de una sociedad más igualitaria y solidaria, se destacan las palabras igualdad y libertad en términos constitucionales. Aunque se propone como objetivo normativo alcanzar una sociedad que garantice dichos derechos, las estrategias no guardan gran congruencia dentro de lo que podrían significar algunas visiones de libertad, tal como la oportunidad de los individuos que tienen para desarrollarse como desean, lo cual les permita ejercer sus derechos. No! Aquí el diagnóstico está enfocado es al logro de unas metas desagregadas en términos de Índice de Desarrollo Humano, que aunque si revelan lo que sucede hoy en el país, no ofrecen un cambio estructural al problema de la equidad. Un ejemplo de ello es la pobreza: en 2005 la pobreza (sin subsidios era del 52%); en 2008 la pobreza era del 42,6%, aunque el documento apunta a una reducción al 39% en 2010; y al 20% en 2019. Si no se ofrece una estrategia multidimensional orientada al rompimiento del círculo de la pobreza, este dato seguirá sistemáticamente siendo el mismo.

 

 

Respecto a la educación también se podría mencionar el vacío que se plantea entre medios y fines, puesto que aunque lo mínimo para cualquier Estado es lograr que su población esté educada, la cuestión no es llegar al cumplimiento de unos indicadores sino al papel que puede jugar una población educada como motor de libertades políticas, de opinión, y en general, en la generación de ciudadanos críticos y activos en el proceso de desarrollo.

 

 

Si bien el tercer objetivo plantea una sociedad de ciudadanos libres y responsables, la estrategia de profundización del modelo democrático no sólo se queda corta con el objetivo sino que es unidimensional ya que sólo menciona mecanismos de optimización del voto electoral; aquí la visión del proceso democrático sólo consiste en la mayoría electoral; sólo concibe lo político, sin tener en cuenta el aspecto económico y social que implica la democracia, puesto que para tener criterio y sobre todo opciones de elegir, cada individuo debe tener unos mínimos en educación, cultura política, vivienda, servicios básicos, protección social y empleo. En este punto, el diagnóstico  no muestra nada cualitativa ni cuantitativamente al día de hoy.

 

Respecto al último objetivo, el cual hace referencia a la creación de un Estado eficiente al servicio de los ciudadanos, se plantea una estrategia basada en un modelo de transparencia y de intervención óptima; sin embargo, paradójicamente el planteamiento se hace sobre una base de tres líneas, cada una con diversos instrumentos a corto, mediano y largo plazo, lo cual a simple vista no se ve práctico, sino un conjunto de puertas que se pueden abrir a la burocracia y al mantenimiento de un estado ineficaz.

 

 

Lineamiento D:

 

Visión Colombia 2019 es una propuesta que hace el gobierno de Álvaro Uribe Vélez con el objetivo de que más adelante deje de ser de Gobierno y se convierta en una propuesta de Estado, en donde se abra paso a una sociedad abierta y democrática, consolidada a partir un modelo políticamente incluyente y sustentada en los principios de la libertad, tolerancia y fraternidad (VC: 14). A continuación se encuentran los puntos más relevantes que muestran cómo las metas e instrumentos propuestos, no tienen coherencia entre ellos.

 

  • La realidad sobre este documento muestra que en el Gobierno del presidente Uribe, casi uno de cada cuatro colombianos toleraría que el Gobierno disolviera la Corte Constitucional en alguna circunstancia y de la misma manera muestra que casi uno de cada tres colombianos justificaría que el presidente cerrara el Congreso; un porcentaje que ubica a Colombia como uno de los países con mayor proporción de ciudadanos que respaldarían este tipo de medidas antidemocráticas, al mismo nivel de Bolivia (GEL: 2008: 203 y 204). Pero es más preocupante observar que a partir de este Gobierno, las limitaciones y la manera cómo los ciudadanos deslegitiman todo lo que no sea relacionado con la presidencia, debido al sin numero de propagandas de que este presidente es la “salvación nacional”, se denota en que sólo los ecuatorianos están por encima de los colombianos, con la idea de que el presidente debe ignorar las decisiones de la Corte Suprema o de la Corte Constitucional (GEL: 2008: 216).

 

  • Aumentar el tamaño de la economía en 2,1 veces y lograr un nivel de inversión como porcentaje del PIB de 25% (VC: 14). Esta meta se fue alcanzando, pero la crisis ha llevado hacer investigaciones más rigurosas, y han encontrado que la inversión ha aumentado, pero se ha concentrado en la extracción de recursos minerales, como el  petróleo, el gas, el carbón y ferroníquel, sectores no intensivos en mano de obra y con poca creación de valor. Esto ha evidenciado que en el país este año, con la crisis, la economía se contraiga y muestre que el crecimiento que estaba teniendo, acompañada con una mayor participación en la inversión, resultaba más bien como consecuencia de externalidades debido al buen comportamiento de la economía mundial.

 

  • Reducir la tasa de desempleo a 5,0% (en 2004, la tasa promedio fue 13,6%) (VC: 14). No se especifica de manera clara cómo es que se va a llegar a este objetivo, y si se tiene la tasa de desempleo nacional, que según el Dane en Marzo de 2009 se ubicó en 12,0% por ciento; aumentando 0,8 puntos porcentuales frente a la registrada en el mismo mes de 2008 (11,2%), acercándose a los niveles del año 2004. Lo único que muestra es que enfocarse sólo en la seguridad democrática, sin tener en cuenta la problemática en conjunto, conduce al colapso como nación.

 

  • Colombia tiene una de las tradiciones electorales más largas del continente y del mundo; que el país ha sido gobernado por civiles y que esos civiles han hecho un uso limitado del poder (VC: 16). Lo anterior es cierto, pero ha creado una sociedad laxa y permisiva con los Gobiernos de turno, llevando a que Colombia sea el único país de la América Latina que no experimentó un Gobierno realmente populista. En cambio, desarrolló un fuerte sistema clientelista (Robinson, 2007) que evitó los problemas económicos generados por el populismo en el resto de la región (Urrutia, 1991 en Thoumi: 2009: 21). Lo que significa que si el populismo, generalmente lleva a crisis económicas y a dolorosos procesos de ajuste macroeconómico que lo socavan y llevan a un cambio, el clientelismo convierte el Estado en un botín, se mantiene en el largo plazo y socava la legitimidad del Estado Thoumi: 2009: 22). MINORIAS LLEGAN AL PODER

 

  • En Colombia las fechas electorales son predecibles pero los resultados no lo son (VC: 16). El país tiene poca memoria, pero por eso hay que recordar: en el frente nacional, se dividieron las presidencias por 16 años el partido conservador y liberal, y desde antes se sabía quienes iban hacer los ganadores a tal punto que las elecciones a la presidencia de 1970 las ganó de forma fraudulenta Misael Pastrana; igualmente, las elecciones al congreso del año 2002 y 2006, hubo gran cantidad de representantes y senadores destituidos por nexos con los paramilitares, que con ayuda de estos últimos llegaron al poder legislativo. La pregunta es entonces, ¿qué tan predecibles son las fecha como los resultados? Se puede pensar que bastante.

 

  • Al reflejar el progreso material del país, es sorprendente conocer que la estatura de los colombianos aumentó, entre 1910 y 2000, más que la de los japoneses, pasando de 1,63 cm a 1,71 cm para el caso de los hombres y de 1,50 cm a 1,58 cm para el de las mujeres. Esta estadística es espe­cialmente significativa si se tiene en cuenta que cada centímetro adicional es equiparable a diez años de desarrollo (CV: 17). Japón, según el FMI, entre el año 2006 y 2007 contribuyó al crecimiento real del PIB mundial en un 5%, y se ubicó en el 5to puesto detrás de la Unión Europea; hay que aclarar que si quitamos a la UE en conjunto, el país de Asía se ubicaría posiblemente en el 3er lugar. También está claro que según el informe de desarrollo humano 2007-2008, Japón se ubicó en el puesto 8vo, y es considerado como un país que tiene un desarrollo humano alto, mientras Colombia aparece en el puesto número 75 y se le considera un país que tiene un desarrollo humano medio. El interrogante es claro, ¿la estatura ha representado desarrollo de 10 años por cada centímetro?

 

  • Colombia no perdió; por el contrario ganó en la década de los ochenta: junto con Kenya fue el único entre todos los países del mundo en desarrollo que en los ochenta continuó honrando sus obligaciones externas, sin siquiera reestructurar su servicio de la deuda (CV: 18). ¿Colombia y Kenya en la actualidad son ejemplos en políticas macroeconómicas en el mundo, producto de ese logro en los ochentas?

 

  • El mercado interno es demasiado pequeño para absorber el potencial de producción agropecuaria, minera, manufacturera, de servicios y de talento humano (CV: 25). La calidad y el nivel de competitividad de las industrias colombianas, demuestran que no estamos en capacidad de hacerlo a nivel mundial y por consiguiente los resultados van hacer desastrosos. Por tal motivo, se expone lo siguiente: según la carta del inversionista en Colombia - entregado por el ministerio de comercio alrededor del mundo -, el país tiene ventajas competitivas debido a que es la quinta Economía y la tercera mayor población de Latinoamérica y después se explica que Colombia es la quinta economía más importante de América Latina con un PIB de 206.078 millones de dólares; adicionalmente, cuenta con la tercera población más grande de la región con 43,9 millones de habitantes, de los cuales el 77% está ubicada en áreas urbanas (Proexport: 2008:8). Con esta información se denota la ignorancia de los hacedores de política de este país, y la falta de conocimiento sobre qué significa ventaja competitiva, ya que la ventaja competitiva es la capacidad que tiene el país de darle valor agregado a las materias primas o a los servicios que ofrece; y si eso es así, ¿qué mercado en el mundo va absorber lo que producimos?

 

  • Mucho antes de 2019 se habrá resuelto el problema fiscal y este tema ya no deberá ocupar energía y tiempo de la agenda pública. Hacia 2010 la economía debe estar creciendo a 5% por año y, a partir de 2014, lo hará a 6%. De esta forma, el PIB se duplicará y el ingreso per cápita deberá elevarse a US$3.811 hacia 2019 (VC: 26). Según el informe del Banco de la República al congreso en marzo de 2009, al finalizar 2008 el sector público consolidado contabilizó un déficit fiscal por $678 mm de pesos (0,1% del PIB), que es inferior a la meta establecida por el Gobierno (0,8% del PIB). En términos generales, este resultado es producto de un déficit de 2,3% del PIB en las finanzas del Gobierno nacional central (GNC), el cual se compensa con un superávit por 2,4% del PIB en las operaciones fiscales del sector público descentralizado.  Esto quiere decir que mientras las regiones hacen reestructuraciones para tener sus finanzas saneadas, el Gobierno central gasta un poco más, y según el mismo informe para el año 2009, debido a las crisis se prevé un déficit fiscal de 1,8% del PIB. Respecto al crecimiento económico, las tasas alentadoras que estaban arrojando el país, es producto más de las externalidades que de las políticas del Gobierno Central, 2008 arrojó un crecimiento del 3% y con la contracción de la economía, el mismo emisor afirmó que el crecimiento dependerá de la magnitud y duración de la crisis mundial, y que siendo así, la meta de crecimiento estará alrededor del 0,5% y el 1,5%. Esto deja en claro, la forma improvisada con la que hicieron el documento debido a que se creía que lo que se hacía a nivel económico en los años anteriores era la solución, ignorando en gran medida el conocimiento como factor generador de capacidades y oportunidades.

 

 

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Bloque II

 

Como se mencionó en el bloque anterior, el primer elemento clave que podría contribuir a la formulación de una visión de largo plazo es una definición reflexiva de nación a largo plazo (lo ideal sería un ejercicio prospectivo) ya que esto permite darle un sentido a los objetivos, estrategias e instrumentos propuestos. Para tal efecto, el primer paso debería ser una revisión retrospectiva (histórica) de lo construido hasta el momento y su contextualización en el mundo[1]. Este ejercicio permitiría revisar las bases estructurales que han forjado las condiciones actuales desde las diversas dimensiones. Lo que en muchos casos se hace es una revisión cuantitativa de las condiciones económicas (primordialmente), políticas y sociales, y de ahí se parte un reto a seguir. Pero no se reflexiona sobre la idea de cuales son los factores que han conducido a la situación presente, qué se debe reestructurar o refundar, y cual (y por qué) seguir determinada senda. Si no se tiene claro lo que se es como pueblo, cualquier visión de largo plazo fracasa.

 

 

El segundo paso es diferenciar el concepto de desarrollo con el de bienestar económico en términos utilitaristas. Sino se logra esto, no se puede articular un diagnóstico con un objetivo en términos multidimensionales. Es preciso superar la idea de que el progreso es material y de que el principal objetivo es alcanzar el crecimiento económico. Esto no quiere decir que no sea importante. Pero si de desarrollo se trata, es preciso pensar en modificar las condiciones de base que, efectivamente, sí tendrán una influencia positiva sobre el bienestar económico de los individuos en el largo plazo.

 

El tercer paso en la construcción de una visión de largo plazo, es el enfoque ético de la sociedad como pilar de los objetivos. Se debe tener claro que si una nación tiene como pilar la equidad entre individuos, todo objetivo de desarrollo debe tener implícito este principio. Así, si el objetivo es el incremento del nivel de renta del país y la estrategia es incrementar las utilidades empresariales, el beneficio privado de alguna manera se debe socializar entre la población. Tal es el caso de Japón, que, a diferencia de occidente, no permite que un ejecutivo gane 7 veces lo que gana un empleado raso.

 

El cuarto paso es que se guarde una ecuanimidad entre los principios de dualidad. Esto es, que el desarrollo es algo deseable en lo material, pero también en lo espiritual; que el desarrollo debe ser un fin, pero también un medio; y que el proceso de desarrollo es un fenómeno, pero también un proceso. Esto siempre se debe tener presente para que haya congruencia entre objetivos y estrategias, puesto que ese es el error que muchos gobernantes cometen, y es que muchas veces se inclinan en uno de los dos y se pierden en la visión. Un ejemplo es el bienestar económico: muchos gobernantes apuestan a la satisfacción de necesidades materiales a partir de un incremento en los ingresos, y convierten el proceso de desarrollo en un fin, no en un medio; y esto resulta en un fenómeno temporal e ilusorio que termina, como lo que está aconteciendo actualmente con la burbuja especulativa internacional, que terminó en crisis.

 

El desafío se encuentra en que el país pueda lograr que la ley, la cultura y la moral, es decir, las normas formales, sociales y los controles, se puedan interiorizar en los individuos. Anthanas Mockus explica que el respeto a la ley se refuerza por medio de factores positivos y negativos de cada sistema de regulación. Respecto a la ley, un individuo puede sentir temor a las sanciones (negativo) y también admiración por la ley (positivo). Respecto a las normas sociales, puede sentir temor al rechazo social (negativo) y puede buscar aprobación social, confianza y una buena reputación (positivo). Finalmente, puede sentir culpa (negativo) o auto-gratificación por hacer algo bueno (positivo). Este análisis confirma la necesidad de modificar comportamientos y armonizar los tres sistemas de regulación del comportamiento (Thoumi: 2009: 22).

 

A partir de esto, no sólo un Estado fuerte es fundamental para Colombia, si se tiene unos habitantes que son permisivos y no juzgan las actuaciones civiles que son dañinas para la sociedad, como se observa por ejemplo en el hecho que en el país se juzga socialmente al adicto a las drogas pero no al narcotraficante.

 

Por tal motivo, la estrategia debe estar encaminada a fortalecer las normas informales que en muchos casos son más efectivas que las formales y sobretodo en aquellas que se encuentran inscritas en una constitución.  

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

 

      Thoumi, Francisco (2009), Instituto Lozano Long de Estudios Latinoamericanos, Universidad de Texas, Austin, Primer borrador.

 

 

Fuentes en Internet

 

      http://hdr.undp.org/en/media/HDR_20072008_SP_Complete.pdf

 

      http://www.dane.gov.co/

 

      http://www.inviertaencolombia.com.co/

 

      http://www.banrep.gov.co/junta-directiva/jd_direc_inf_princ.htm

 

      http://www.accionsocial.gov.co/documentos/3263_Vision_Colombia_2019_Resumen_Ejecutivo.pdf

 

 



[1] Sería ideal recurrir a una visión de país construida desde afuera ya que esto permitiría dar una mayor claridad a la estrategia de juego de cara al mundo.

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