UNIVERSIDAD DE LOS ANDES
CIDER - Maestría en desarrollo
Taller 2: Obstáculos al desarrollo
Integrantes: Andrés Sampayo - Federico Valdeblanquez
Fecha: 31 de Marzo de 2009
CÓMO SUPERAR LOS OBSTÁCULOS AL DESARROLLO: RESPUESTAS
Obstáculo 1. Desde la perspectiva de las tendencias de política dominantes en un mundo globalizado. El neoliberalismo limita la posibilidad de implementar planes nacionales de carácter multidimensional.
- El neoliberalismo, debido a la manera como esta concebido, y teniendo presente su fuerte influencia en el consumismo, es un impedimento para implementar planes de desarrollo multidimensional debido a que si se tropezara con una comunidad, región u Estado que no contemple en su forma de vida acceder a cierta cantidad de productos en un determinado tiempo, y que propongan para subsistir una manera diferente a la conocida, éste por medio de su mejor arma que es el capitalismo buscara de todas las maneras posibles absorber dicha estructura.
Para superar este obstáculo, los lineamientos de políticas de desarrollo (tanto a nivel nacional como subnacional) deben romper con la trampa de establecer lineamientos de política imprácticos que se asumen (por parte del Consenso de Washington) de manera a priori para todos los países no desarrollados, sin tener en cuenta las condiciones espaciales y temporales, particulares a cada uno.
Para no asumir los errores cometidos por las primeras prácticas del neoliberalismo, algunos autores (Rodrick, XXX) consideran que una de las formas alternativas de establecer lineamientos de política alterna al neoliberalismo (en su forma tradicional) sin cometer errores, es no ir en contra de la corriente tradicional económica. Se deben establecer parámetros tales como: proveer derechos de propiedad e instrumentos legales que los hagan cumplir; reconocer la importancia de los incentivos privados e alinearlos con los costos y los beneficios sociales y un manejo macroeconómico estable, que permita la sostenibilidad de la deuda y un manejo monetario sano. Pero la clave de estos principios está en no establecer un marco único de arreglos institucionales o de recetas de política. En el caso de los derechos de propiedad, primero es necesario analizar las condiciones preexistentes de cada sociedad[1].
♦
Obstáculo 2. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ofrecen un norte rígido a escala global en cuanto al diseño de las políticas de desarrollo, que hacen difícil la implementación de planes que tengan una visión conceptual diferente.
- Tal como lo plantean algunas críticas, los Objetivos de Desarrollo del Milenio “son parte de una agenda social global emergente, la cual tiene como finalidad el otorgamiento de una dimensión de equidad a la globalización”[2]. En efecto, esto implica que tras la caída del muro de Berlín, no sólo se buscó el fin de la confrontación Occidente - Oeste, sino el desvanecimiento de la polaridad Norte - Sur. Pero el fin de esta línea divisoria significó la reducción de una serie de recursos de los Estados miembros del Comité de Asistencia al Desarrollo - CAD que aportaban más del 30% de sus PIB’s en Ayuda Oficial al Desarrollo - AOD. Desde luego, el debilitamiento del Estado Desarrollista implicó una serie de vacíos e interrogantes en las agendas de los países avanzados en sus compromisos de ayuda a los Países Menos desarrollados - PMD.
Por ello, después de varias cumbres se establecieron ocho objetivos orientados al logro de una serie de metas basadas en indicadores respecto a pobreza, salud, educación, medio ambiente y un último objetivo que proponía una Asociación Mundial para el Desarrollo, donde se establecieron una serie compromisos políticos en los que los países industrializados se obligaban a otorgar mayor apertura comercial, alivio de la deuda, acceso a tecnología, etc., a cambio de que los países en desarrollo se comprometieran a ejercer un buen Gobierno y a la adopción de políticas adecuadas para la reducción de la pobreza.
Pero el proceso de negociación impone un obstáculo a las políticas nacionales (y subnacionales) de desarrollo debido al proceso de negociación de este objetivo: ¿Cuáles son los criterios de selectividad en la escogencia de países? ¿Qué políticas deben ser adecuadas y quien las establece? En la cumbre celebrada en Monterrey se ratificó que el comercio y el capital privado debían ser las principales fuentes de financiación del desarrollo, mientras que los flujos oficiales deberían cumplir una tarea subsidiaria. Por este motivo, la ayuda se justificó en las fallas del mercado tales como la excesiva concentración de inversión privada en algunos países emergentes[3], más que por el derecho al desarrollo en si o por objetivos de equidad a nivel mundial.
Pero la carencia de buenas políticas, así como la debilidad de las instituciones es un rasgo característico de los países en desarrollo, y por ende, las ayudas no deben exigir precondiciones basadas en estos criterios ya que se pueden convertir en intereses premeditados con el fin de condicionar la ayuda. El fortalecimiento institucional debe ser un objetivo de la asistencia, no un prerrequisito para brindarla. Los países con menor fortaleza institucional deberían, por ende, recibir más ayuda y no menos[4].
Entonces, para superar esta barrera debe haber varios principios con los que conviene plantear una política nacional (y subnacional):
i) La planeación del desarrollo debe estar orientada a la consecución objetivos en si mismos, independiente de la ayuda externa que se reciba. Este es el caso de las “estrategias nacionales de la lucha contra la pobreza”.
ii) Debe haber coordinación en la recepción de ayudas entre los países donantes y los receptores ya que la ejecución de diversos proyectos aislados conduce al debilitamiento institucional. Este es el caso de la cooperación a las regiones agrícolas de los países pobres, que pese a los incentivos que intentan generar, resultan neutrales en un mercado global en el que los países industrializados protegen fuertemente su sector agrícola.
iii) Que en el proceso de fortalecimiento institucional a nivel local, incluya el no sometimiento a cláusulas de regulación de Tratados Bilaterales de Inversión, las cuales les otorga el derecho a las transnacionales a someter a los países en desarrollo a los tribunales arbitrales del Banco Mundial, obligándolos a asumir fuertes sanciones económicas y pérdida de soberanía.
Ahora, al analizar nuevamente los Objetivos de Desarrollo del Milenio desde una perspectiva conceptual, un planeador de políticas de desarrollo a nivel nacional (o subnacional) debe tener cuidado con la óptica con la que se mira el desarrollo desde esta perspectiva: para tomar un ejemplo, la pobreza se analiza desde una perspectiva monetarista de ingresos y gastos, sin tener en cuenta una definición epistemológicamente adecuada desde sus causas, sino sólo buscando reducir unos índices (arbitrariamente establecidos desde la visión del mainstream economics) desde la cual se mide.
iv) Por ello, para romper este obstáculo impuesto por los ODM se deben analizar los problemas desde sus causas, no como una consecuencia. En el caso de la globalización, la causa de la pobreza de los Países Menos Desarrollados no se reduce tan sólo al endeudamiento externo sino que puede provenir de las reglas injustas que rigen el actual comercio internacional, donde se le exige a estos países abrirse al mercado externo, desarticulando sus aparatos productivos locales, mientras que los países desarrollados no renuncian a reducir los subsidios agrícolas a sus productores[5].
Igualmente, otros dos elementos conceptuales que desconocen los ODM son, por un lado, la carencia de indicadores de distribución del ingreso; y por otro, la falta de medición de las privaciones en valores absolutos.
v) Para un planeador de políticas a nivel local es importante reconocer estos dos parámetros ya que los niveles de equidad permiten construir una visión equitativa de sociedad. A pesar de que se cumplan parcialmente las metas propuestas por los ODM, sino se prospecta un escenario más justo de condiciones, las desigualdades se van a seguir reproduciendo de manera sistemática a través del tiempo.
Visión Colombia 2019 es un ejercicio interesante ya que si incluye un interés por reducir la desigualdad medida desde el indicador Gini de 56,7% al 47,7% en dicha fecha.
A su vez, los valores absolutos resaltan el carácter humano del problema. Desde una perspectiva de la exclusión, no se puede establecer como objetivo la reducción a la mitad, es decir, al 50% cuando la otra mitad, que es un número absoluto de millones de personas, sigue padeciendo de hambre.
Por último, el establecimiento de una política de desarrollo no puede ser un compromiso difuso a largo plazo. Casi diez años después de que establecieron los compromisos de
vi) Para superar este obstáculo, el planeador de políticas de desarrollo a nivel nacional (o subnacional) tiene que tener claro que el objetivo planteado debe convertirse en una acción concreta a corto plazo y una meta de prospectiva en el largo periodo.
En este sentido, se debe tener claro que para conseguir ciertos objetivos en el corto plazo, se debe tener una definición conceptual clara en materia de pobreza, salud, educación y medio ambiente clara, un aparato de medición consecuente, disponibilidad de recursos, un manejo macroeconómico estable, unas metas de planeación y un aparato de gestión eficaz y eficiente.
A largo plazo, se deben tener metas de prospectiva. Pero para este fin, se debe tener una visión de país (o territorio, según el caso). En este sentido, se puede diferir de la visión Colombia 2019 ya que, al igual que los ODM, plantea una serie metas (medidas por indicadores) a largo plazo, pero no tiene un trasfondo multidimensional en el desarrollo; mucho menos una visión futurista de país ante el mundo. En lo inmediato, plantea una serie de objetivos de política económica y social, de los cuales tan sólo se están cumpliendo algunos indicadores tardíamente.
♦
Obstáculo 3. La democracia en las etapas iniciales de desarrollo ¿es un obstáculo para éste?
- Según Peter Evans, en el mundo han existido Estados Desarrollistas y Estados Predatorios, con una particularidad entre los dos: antes de que el uno terminara dando resultados positivos y el otro resultados negativos, existía en cada uno una fuerte Estatalidad. La diferencia se encuentra en que los Estados desarrollistas optaron por que dicha Estatalidad jugara a favor del desarrollo social y económico en su población, en un momento en donde el capitalismo se fue consolidando, (como única ideología para generar riqueza y bienestar).
Este soporte en el Estado lo hicieron por medio del fortalecimiento de sus instituciones, que sirvieron de base para que lo público fuera considerado como algo sagrado entre sus habitantes. Con dicho posicionamiento, se logró que los que ocuparan cargos públicos lo hicieran más por sus capacidades formales tradicionales (conocimiento, competencias, etc.), que por relaciones clientelistas (Evans: 2007). Esto significa que el Estado fue la base para el crecimiento, teniendo como variable clave para su sostenibilidad instituciones fuertes, que apoyaron a las universidades y al gremio empresarial, que sirvieron de soporte en la creación de conocimientos y nuevas industrias.
Esto se consiguió a través de mecanismos en donde las instituciones financieras estatales avalaban los índices de endeudamiento industrial, en relación con el valor del capital social, en niveles desconocidos en Occidente (Evans: 2007), en palabras más simples, se endeudaron por encima de los recursos que tenían para pagar las deudas adquiridas, pero lo hacían porque tenían una fuerte garantía para hacerlo, tenían el apoyo del Estado para pagar los préstamos, los casos más visibles son Japón, Corea del Sur y Tailandia.
En cambio, con los Estados Predatorios como El Zaire (hoy Congo), lo que pasó fue que se utilizó la fortaleza que tenían como Estado para enriquecer sólo a los que estaban en el poder, prevaleciendo el bien individual por encima del bien común, ó, en palabras de Peter Evans, se creó un Estado que tuvo en el personalismo y en el robo lo más alto de su sistema, que lo único que hizo fue destruir cualquier posibilidad de que existieran reglas de conducta que orientarán al comportamiento de los más bajos niveles de la burocracia, reinando sin oposición la maximización del beneficio individual.
La cuestión no radica en tratar de instaurar una democracia, si el país apenas se esta consolidando como nación, debido a que llevaría a que en el momento en que se estén buscando estrategias para desarrollar el país, ocasione la búsqueda de los ciudadanos que alcancen el poder en logros individuales y no comunes como sucedió en el caso de los países predatorios. Por eso es que se tiene que tratar de buscar un mecanismo más apropiado, respetando las bases que tengan las diferencias culturales y evitar imponer a la fuerza sistemas políticos y económicos, en esta vía es donde empieza hacer relevante los casos de los países que se han mencionado como desarrollistas.
La manera de romper el obstáculo en un país como Colombia se encuentra en la capacidad que tengamos como ciudadanos de crear una nación con un sentido de partencia hacia el pueblo y hacia la tierra que habitamos, en este sentido y para que evitemos malos entendidos no hablamos de nacionalismos, el respetar esa tierra y al otro que hace parte del pueblo que nosotros pertenecemos, se encuentra la clave para tener solidaridad hacia el que no tiene. Esa prioridad en el pueblo los alemanes la llaman Volk y le permitieron resurgir en menos de 50 años de las cenizas de la guerra que ellos mismos comenzaron.
En Colombia existe la convicción de que primero se piensa en el bienestar individual y luego en el común, se busca la manera de hacerle daño al sistema, de engañar al otro, de hacerle trampa al Estado, de robarlo al máximo, y éste no quedándose atrás hace lo mismo y limita las libertades con diferentes formas de represión; eso es Colombia y el problema es cultural!
♦
Referencias Bibliográficas
® Campaña Global de Acción Contra
® Evans, Peter (2007), Instituciones y Desarrollo en
® Herrera, R. (2006), “The neoliberalism rebirth of development economics”, en Cahiers de
® Rodrick (2002), “After neoliberalism what?”, ensayo presentado a
® Sanahuja, José Antonio (2007), “¿Más y mejor ayuda?
[1] Rodrick (2002), “After neoliberalism what?”, ensayo presentado a
[2] Sanahuja, José Antonio (2007), “¿Más y mejor ayuda?
[3] Ibíd., Pág., 80-81
[4] Ibíd., Pág. 79.
[5] Campaña Global de Acción Contra
No hay comentarios:
Publicar un comentario